martes, 19 de enero de 2016

travBTT/Sierra de Lúcar y Sierra de los Filabres

LOS DESIERTOS DE ALMERÍA III
De nuevo cabalgando los desiertos de Almería esta vez en compañía de tres auténticos forajidos, Wildpro Bill HardRoad, Jesse MataCamareras, Butch Llanerosolitario y yo mismo, Walas Balazoenlarodilla, y un tipo realmente desalmado y desperado que presentaré como el vagabundo Eye4eye the Kid. Los hermanos Dalton no lo habrían hecho peor;) Allá vamos juntos de nuevo con el extraño propósito de encaramarnos en los Altos de estas fabulosas tierras que esconden los mas extraordinarios tesoros, minas de oro, diamantes o lo que sea y donde se encuentren. Todo por nada.
ONCE UPON A TIME IN THE WEST...
DIA UNO
El cielo tan azul y el frío del carajo. Con el winchester cargado y la pata de jamón entre pecho y espalda, sobre nuestras monturas avanzamos el lunático valle del Almanzora, barrancas sin fin rodeados de extraños seres con aspas como lanzas. Los desolados poblados ni un alma, poco o nada y de lo poco nada y más de nada de lo mismo nada. Los pozos otro tesoro y los indios esperando también su momento sobre la árida tierra que a todos por igual quema, y el silbido de las balas. Polvo, sangre y estrellas. En la más alta atalaya compartimos fuego con un tal Lúcar SkyWalker con varios asaltos a trenes como galaxias en sus espaldas y la bestia Chiwaka, tan sexy y alocada. De regreso al poblado la noche encima y el Saloon que rebosa carne y perversión. Comemos como si no hubiese un mañana. Bebemos como si no hubiese un mañana. Bailamos en la loca noche la rueda de la muerte. Justo, no hay un mañana. Y ya de retirada en la guarida apestados de whisky y soda y la bola de tabacco. Perros asesinos.
 
 

DÍA DOS
El fuego apagado y el frío en las entrañas. Algún pistolero se une al grupo y allá vamos un día más al acecho del golpe que nos retire por un tiempo de los polvorientos caminos. La más alta montaña increíble atalaya la Tetica de Baquares en Los Filabres. A nuestros pies los Campos de Dalias, los desiertos de Tabernas, la Sierra Nevada, Cazorla, Jabalcón, Las Estancias, Dólar y Huéneja, los desfiladeros del Tesorero, Las Menas, Gádor y Alhamilla..., y hasta los confines del mar de Alborán y al otro lado las costas de la exuberante Orán..., nada pasa desapercibido debajo nuestra. Tantas correrías todo saqueado. Ahora aqui arriba dueños del ojo que todo lo ve, como alcón peregrino esperando su momento para atacar sin piedad. Cada cueva, cada mina, cada vagón, cada alforja. Nadie trabaja por nada. También nosotros hacemos lo nuestro. Unas pepitas de oro por un puñado de trailRanks. Polvo en el viento. 
 

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