jueves, 25 de abril de 2019

CRT/ Mutxa- Xixona- La Torre- Relleu- Aigües- El Campello

El Collao
Buena ruta de entreno por las montañas de La Torre y Relleu-. Salida siempre despuntando arriba, con los porcentajes más interesantes llegando a Xixona.
Ya bien caliente los continuos sube y bajas por la estupenda carretera de La Torre. Una vez ganado el pueblo aún queda coronar El Collao, punto más alto de la ruta. Aquí comienza la diversión. 8kms a tumba abierta con desniveles muy importantes, y aún abajo se sigue en bajada hasta Relleu-,
y pasado el pueblo continuos rompepiernas hasta coronar el Collado de la Casa de Ladrillo Rojo. Ahora sí, un bajadón de libro, tirando de estilo y frenos jeje. Pasado Aigües decido seguir hasta El Campello, y siempre tensando por la carretera se servicio junto a Bonalba de regreso al punto de partida.

miércoles, 24 de abril de 2019

CxM/ Aeroclub- Assut- Sabateta

The River/
El río Monnegre de noemal leva el caudal que dejan pasar desde el Pantano de Tibi. En esta ocasión las fuertes lluvias han hecho que todo se haya desmadrado. Un potente caudal lo ha inundado todo, dejando un paisaje de fango digno de ver. Así, a ratos corriendo a ratos andando, avanzamos hasta el Assut de Mutxamel. Un recorrido un dos vasos del bravo río y una perdida... De últimas ganamos La Sabateta y ponemos rumbo de vuelta al punto de partida por detrás del Aeroclub.  

domingo, 21 de abril de 2019

BICIOACAMPADA/ Retortillo de Soria

El frío, el silencio y la soledad son estados que en el futuro serán más preciados que el oro.
TESOROS SORIANOS
Nacedero del río Talegones en Lumías
EL FRÍO
Camino bajo la fina lluvia casi nieve cobijado bajo un paraguas de juguete que lo vuela el viento. Se diría que hace frío pero no lo bastante. Avanzo monte arriba pegado al arroyo mientras puedo, y luego por los ribazos embarrados hasta llegar a los molinos. En lo alto de Sierra Pela el viento pone a prueba las aspas de los molinos, y el frío se instala por fin bien adentro. Una familia de corzos nos sale al encuentro con su prodigiosa zancada. En su territorio están, un día cualquiera de viento y de lluvia, y también de frío, un frío que sin duda no atenaza a todos por igual.
Flor del ciruelo
Molinos de Retor
Prados de Carramonte
Camino a la Fuente El Cardo
Ermita de la Virgen del Prado


EL SILENCIO
Montado en la bici de carreras pongo todo mi empeño en no caer. Gano distancias inverosímiles en cuestión de microdécimas de segundo. Llevo los cascos puestos, ¡dios qué placer!, escuchando a los grandes del Delta y otros de Texas, y también a Jack Johnson, Bon Iver y otros que no recuerdo sus nombres, mientras me juego el tipo por esas carreterillas de dioss
Ahí voy golpeado por un viento inmisericorde que no sé cómo no caigo mil veces. Hace tiempo que ya no sé el tiempo que hace que avanzo sin saber porqué ni adónde, ni otras preguntas que hace tiempo que ya no sé el tiempo que hace que dejé de preguntarme.
En Almazán rolo el rumbo y con el viento a la espalda creo volar. A mi alrededor cantan ahora pájaros de todos los tamaños y colores: unos grandes, majestuosos, otros en bandadas, otros solitarios, como yo. Todos libres en los cielos abiertos, sin mácula.
Sin saber cómo aterrizo en la iglesia románica de Andaluz, con sus tallas y grandeza de otro tiempo. Busco algo que echarme a la boca en los bolsillos del maillot, y cobijado en el bello pórtico al cerrar los ojos me sorprende el silencio.
El rollo de Rello
Puerta musulmana de Almazán
Detalle pórtico de la iglesia románica de Andaluz
Río Izana 

verTRACK/crt/retortillo-de-soria-rello-barahona-almazan-fuentepinilla-andaluz-berlanga-de-duero-
Antigua vía ferroviaria Valladolid- Ariza
Iglesia románica de Paones. Rehabilitada.
LA SOLEDAD
Llevo un rato corriendo sin volver la vista atrás. Sé que estoy sólo y aún así siento la necesidad de volver la vista atrás. Cuando paro la carrera y miro, nada. ¿Nadie? Es esto la soledad. 
Un enorme brazo de agua me impide avanzar. Como animal herido, atrapado, siento la ineludible necesidad de ganar el otro lado. Y cuando lo consigo corro más veloz, como si quisiera recuperar el tiempo perdido. O eso parece por un instante. Luego la calma, sólo rota por el incansable trasiego de las aguas al pasar. El Cañón del Talegones rezuma magia en cada recodo, la belleza instalada a cada zancada, a cada mirada. 
Pasado Torrevicente me cruzo con un hombre, tan sorprendido de verme como yo de verlo a él. Creíamos estar solos, y efectivamente lo estamos. Charlamos a la manera humana y luego nos despedimos de igual manera. La soledad era esto también. 
Avanzo ensimismado a la caza de la belleza, en busca de la felicidad. En el bello Lumías salgo del Cañón y pongo rumbo de vuelta a casa por lo más alto del monte, tan cerca del cielo, donde ya nada impide reencontrarme, implacable, con la soledad.
Puerta norte de Retortillo de Soria
Cañón del Talegones
Torrevicente
Cueva del Tío Raimundo
Fuente Nueva
Lumías
Balsas de las Lagunas
Molinos de Sierra Pela
Casillos de Retortillo de Soria

domingo, 14 de abril de 2019

BTT/ Serra de L' Aixortà

La fiesta del NÍSPERO
Hay pequeños grandes placeres que a veces se repiten en el devenir de los días, las semanas, los meses, los años y sus estaciones, y entre todas las estaciones una: la primavera. Un año más junto a mis hermanos beteteros dispuestos a darlo todo en la fabulosa vuelta a la bella Aixortà con el objetivo de ponernos hasta arriba de nísperos, ese delicioso manjar que por estas fechas inunda los campos de Callosa y Bolulla y demás pueblos de la contorná. Una fruta deliciosa y una delicia de fiesta con los amigos y con las bicis. Un día único en una primavera muy especial.
Algún problema con las pastillas de frenos y ya encauzados junto al Río Guadalest en tendida subida con la fresca de la mañana. Bien arriba ganamos el Pantano y le tiramos por la carretera que lo bordea hasta el cruce que sube a Castell de Castells. Las rampas y más rampas en un contínuo zigzag y venga a subir hasta el Collado, y a derechas y sigue la subida, ya no tan pronunciada pero también hay que hincar el diente. Un nuevo collado bien arriba y paramos junto al bello pozo a almorzar con toda la Aitana enfrente. Un lugar muy bucólico, sin duda.
Luego un cruce y a derechas tomamos la senda que va por la solana de la Sierra. Muy bonito el sendero, casi todo ciclable, y las impresionantes vistas en todo momento. Dejamos a izquierdas el Morro Blanc o Penya Alta, punto más alto de L'Aixortà y seguimos hasta el Morro Blau con su casa forestal y  su vértice geodésico volcado al valle de Guadalest y la Bahía de Altea. Luego una pronunciada bajada y giramos a izquierdas, bordeando la Sierra. Dejamos atrás el Barranc Negre y tomamos agua del hilillo que cae en la Font del Teix. Algo más abajo tomamos una pista a derechas y nos dejamos caer. No vemos un desvío para bajar por pista y seguimos rectos: ¡error!
Sí o sí ya sólo podemos bajar por el Barranc de la Canal Negre, una potente pateada por una senda muy estrecha llena de aliagas. La penuria hasta salir a pista abierta justo donde está el Penyó del Castell de Bolulla. La bajada ahora muy rápida por pista alquitranada. Somos engullidos entre los paredones de los barrancos de Bolulla. Algún despiste que otro y de últimas entramos en el pueblo, que huele a leña, paella y azahar. La salida del mismo con potentes paredones y las fuerzas ya justas. Paramos en más de una ocasión para comer nísperos y ya las mochilas llenas seguimos en un continuo sube y baja hasta por fin entrar de vuelta en Callosa.
Las cervezas en la plaza del pueblo con el trabajo hecho, ¡qué bien sientan! Charlamos y reímos, y el del bar nos cuenta la de tipos diferentes de nísperos que hay. No damos crédito! Nos dice que a las afueras del pueblo en la Cooperativa podremos comprar. Son cerca de las 3:30 de un domingo y está cerrada. Seguimos camino y en una casita sobre la carretera con banderitas y demás parafernalia para llamar la atención del guiri echamos el freno y entramos. Los cubos llenos de nísperos, unos para vender y otros para las gallinas. Todos ya en nuestras bolsas. Misión cumplida. Una vez más, hemos golpeado fuerte.
Bahía de Altea y Valle de Guadalest desde Morro Blau, Aixortà
Morro Blanc, Aixortà
Castell de Bolulla